Historia

Ventura Mijares comenzó en el mundo de la estilográfica en el año 1988 restaurando para anticuarios. Su dedicación proviene de la afición familiar al coleccionismo. Fue su padre su primer mentor en el mundo de la restauración, ya que con una gran colección de estilográficas, se encontraba con el problema de su mantenimiento, es en este punto en el que Ventura comenzó a desmontar y arreglar las estilográficas de su padre. Su afición por la mecánica y el mundo de la ingeniería transformó este aprendizaje una verdadera vocación.
Más tarde llego el momento de realizar piezas para las estilográficas y además enfrentarse al reto de la soldadura para poner iridios. Esta época coincidió con la posibilidad de comprar el despiece de un taller artesanal de restauración de plumas, consiguiendo así un torno y su utillaje, las prácticas y el proceso de aprendizaje fueron totalmente autodidactas. No obstante su capacidad y habilidad quedaron ampliamente demostradas.
El siguiente reto fue la consecución del material para realizar las piezas en los colores originales. Aquí comenzó su práctica con resinas para poder realizar las barras que luego tornearía para dar vida a las piezas. Son ejemplos claros los capuchones Parker Duofold Yellow Mandarin o Waterman cardinal o las boquillas de las Waterman Patrician Onix. Ventura nos comenta que este proceso sigue siendo el más costoso y artístico pues es prácticamente imposible conseguir idéntico color en mezclas diferentes.
Finalmente afrontó prácticamente todos los retos como son la reproducción de clips e incluso de plumines.
Su historia de restauración llega hasta EE.UU. y Reino Unido así como por toda España.
Las plumas fueron creadas para escribir y mantener esta capacidad forma parte inequívoca de su perfecto estado.
Actualmente Ventura no solo restaura las mejores estilográficas de colección sino que además fábrica sus propios modelos, colores, diseños y sistemas de carga, todos ellos seriados y en fase de lanzarlos al mercado.
